¿Por qué amamos el coleccionismo?

¿Por qué amamos el coleccionismo?

Seguro que todos tenemos alguna colección. A la inmensa mayoría de los seres humanos nos gusta coleccionar desde que somos pequeños. Y realmente no existe una evidencia psicológica establecida que explique dicho comportamiento, aunque si hay muchas teorías que han tratado sobre el coleccionismo

El coleccionismo

No solo los frikis coleccionamos cosas, existe prácticamente una colección para cada objeto que haya creado el ser humano o la propia naturaleza. La lista sería interminable, y abarca desde lo más popular y comercial hasta lo más bizarro.

Juguetes, discos, monedas, surtidores de gasolina, teléfonos, figuras religiosas, posters, billetes de lotería, videoconsolas, conchas, uñas (sí uñas...), dedales, piedras, libros, llaveros, postales relojes, chapas, peluches, latas y hasta paises (se decía que Napoleón coleccionaba paises). Sería imposible seguir porque la lista es interminable.

¿Porqué nos aficionamos al coleccionismo?

Existen muchas perspectivas desde las que analizar este comportamiento. Desde pequeños sentimos ese deseo impulsivo de poseer y controlar cosas, que a lo largo de los años va mutando y definiéndose. Tener esa sensación es reconfortante y placentera para el coleccionista, y ese placer es el que nos conduce a la repetición de la tarea de seguir coleccionando. Al final se trata de un deseo emocional en el que nos refugiamos y sentimos seguros.

Coleccionismo con ánimo de lucro

Frente a los coleccionistas emocionales se encuentran aquellos coleccionistas que acumulan objetos de deseo u objetos únicos con un objetivo, sacarles un rendimiento económico. Entraríamos en un debate moral si hablamos de especulación, pero no será el caso, ya que los motivos de vender colecciones o partes de una colección pueden venir dados por infinidad de situaciones.

Otros puntos de vista

También existe el coleccionista contagiado, es aquel que inicia colecciones porque otros también lo hacen. Quizás esto sea más popular de lo que nos podamos llegar a imaginar, ya que contínuamente estamos siendo bombardeados por reclamos publicitarios que nos incitan a ello, incluso de la mano de los influencers a los que seguimos.

En el plano antropológico, los teóricos sugieren que las colecciones eran una forma de atracción para acercarnos a compañeros potenciales y aumentar la manada, mostrándoles nuestra gran capacidad de acumular recursos.

Desde el punto de vista patológico también hay muchos tipos de coleccionismo, desde el consumo compulsivo hasta el síndrome de Diógenes. También cabe destacar en este párrafo a aquellos que buscan consuelo en la acumulación de objetos, principalmente motivado por ansiedades existenciales.

¿Qué tipo de coleccionista eres?

Seguramente nos hayamos hecho esa pregunta en más de una ocasión, pero eso lo dejaremos para nuestros pensamientos y divagaciones internas.

¿Has visto nuestra colección de fondos para tus colecciones?

Deja una respuesta